Una comedia de Jean-Pierre Martinez
2 hombres y 1 mujer o 1 hombre y 2 mujeres
Él busca trabajo, aunque sea con contrato temporal. Ella busca novio, pero con contrato indefinido. Nunca deberían haber acabado solos, cara a cara, en aquel restaurante. Para conseguir lo que quieren, bajo la mirada de quien les atiende, testigo de su doble juego, los dos se inventan un personaje. Pero ninguno de los dos sabe que el otro tampoco está poniendo todas las cartas sobre la mesa…
Aquellos textos los ofrece gratuitamente el autor para la lectura. Sin embargo cualquier representación pública, sea profesional o aficionada (incluso gratuita), debe ser autorizada por la Sociedad de Autores encargada de percibir los derechos del autor en el país de representación de la obra.
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La canción de la obra.
Letra y música: Jean-Pierre Martinez
Esta canción puede utilizarse en el marco de una puesta en escena, previa solicitud al autor y sin coste adicional de derechos. El archivo de audio está disponible bajo solicitud, tras haber obtenido previamente la autorización del autor para la utilización del texto de la obra.
Una comedia de equívocos y falsas apariencias
Cartas sobre la Mesa reúne en un restaurante a tres personajes que, cada uno a su manera, están interpretando un papel. Nicolas cree haber acudido a una entrevista de trabajo después de haber adornado considerablemente su currículum. Stéphane espera conocer al hombre ideal mientras oculta sus verdaderas intenciones. Alex, el camarero, observa las mentiras de ambos al tiempo que también guarda algunas cartas bajo la manga. El malentendido inicial se transforma así en una sucesión de equívocos y revelaciones.
La obra ofrece tres papeles muy distintos y especialmente agradecidos para los intérpretes. Nicolas improvisa sin cesar para mantener en pie sus mentiras; Stéphane intenta seducir mientras desarrolla su propio juego; Alex pasa del papel de camarero impecable al de observador irónico y, en ocasiones, cómplice. El diálogo es ágil, las relaciones de fuerza cambian constantemente y los personajes tienen que adaptarse sin parar a una situación que se les escapa de las manos. El reparto es además bastante flexible, ya que Stéphane y Alex pueden ser interpretados por un hombre o una mujer.
Para el público, el placer nace tanto de los equívocos como del descubrimiento progresivo de la verdad. Cartas sobre la Mesa juega con las apariencias, con las mentiras que contamos para conseguir un trabajo o seducir a alguien, y con la dificultad de saber quién se esconde realmente detrás del personaje que cada uno presenta a los demás. Con tres intérpretes, un único decorado y una trama llena de giros, la obra propone una comedia muy teatral, ágil y accesible, hasta llegar a una última partida de cartas en la que cada uno acaba por mostrar finalmente su juego.
